domingo, 10 de marzo de 2013

Comunicación y Educación




La comunicación que se da, utilizando los medios masivos de comunicación, se realiza con mucho tacto y en la forma correcta, esto permite la interacción y anula una reacción negativa por parte del alumno, como el aburrimiento, en el proceso de comunicación los comportamientos no verbales juegan un papel fundamental, así, aspectos como la apariencia física, la postura, las miradas, los gestos, la calidad de la voz, el énfasis en algunas palabras, los silencios, pausas, el vestido, la proximidad, el manejo del espacio, permitirán dar un “plus” a nuestro  proceso de comunicación. 
Al comunicarnos establecemos una relación frente a frente o a través de las nuevas tecnologías de comunicación en forma indirecta, el proceso educativo tiene como base la comunicación; entendida como construcción de significados a partir del conjunto de recursos personales, psicológicos y pedagógicos que los  docentes utilizamos  en nuestra  relación con los alumnos.
Se dice que los alumnos son el reflejo de su maestro, por tal motivo es importante que el ánimo que demostremos siempre sea de agrado, respeto, de convivencia,  etc, pues es parte de los ambientes de aprendizaje, no hay que olvidar que todo lo que apliquemos en nuestra aula en cuestiones de conducta, nos beneficiara a todos, es importante sabernos comunicar.
Herbert Marshall MacLuham (1972), canadiense, afirma que: “toda tecnología tiende a crear un mundo circundante para el hombre”; “toda tecnología inventada y por el hombre tiene el poder de entumecer la conciencia humana durante el período de su primera interiorización” cosa que hemos vivido al ver que muchos adolescentes pasan horas y horas en la Internet sin sacar provecho de esta herramienta y navegan sin sentido y “chatean” cosas tan triviales que no reconstruyen sus saberes; por lo tanto los profesores jugamos aquí un papel muy importante si mediamos está maravillosa herramienta con fines de aprendizaje, entre la inmensa cultura, recreación de conocimiento y los estudiantes. Sabemos que son elementos del proceso comunicativo: la fuente, el mensaje, el medio o canal, el destino y la retroalimentación, por lo que cuidar cada uno de estos aspectos en un trabajo académico mediado puede contribuir al desarrollo cognitivo y cognoscitivo de los estudiantes y por ende las competencias para la vida, para la cotidianidad de los nuestros alumnos. Vale la pena pensar en promover la Comunicación horizontal en donde “el modelo de comunicación es el que los papeles se intercambian y ninguno está en superioridad con respecto al otro” como sucedía en la comunicación unidireccional en donde el comunicador o emisor, en este caso el profesor era un mero transmisor de informaciones en donde el perceptor o receptor: alumnos casi de manera pasiva recibían y memorizaban muchas de las veces sin comprensión, esas informaciones adquiridas en las aulas. Ahora el ciberespacio abre posibilidades de reformulación, de creación y recreación de un sin fin de conocimientos dando pauta al intercambio de conductas, de aprendizajes de muy diverso tipo no sólo entre maestro-alumnos, sino alumnos-alumnos, lo cual hace posible “aprender con y del otro”, hace posible también la retroalimentación, la detección de conocimientos, la regulación y hasta la reconstrucción de esquemas y estructuras de conocimiento. Vale la pena pensar en que “el uso pedagógico de las nuevas tecnologías en la educación obliga a la interactividad” creando una cultura bidireccional de aprendizaje reformulación de los saberes y el desarrollo de muy diversas competencias: manejo de software, comprensión y manejo de lo que se lee; redacción, habilidades de pensamiento, entre otras
Gadamer (1998): “también en el otro y en lo diferente puede realizarse una especie de encuentro consigo mismo” y eso es lo que las TIC con un correcto y creativo uso pueden favorecer en los jóvenes pupilos. Es necesario señalar algunas afirmaciones de Jesús Martín Barbero, Francisco Gutiérrez Pérez y Daniel Prieto Castillo: “si todo lo que el hombre está mediado; si no hay ser humano posible sin mediaciones; reconozcamos entonces como un espacio amplio de reflexión y de trabajo la mediación educativa”, misma que es responsabilidad del docente en el entendido de crear estrategias y materiales que resulten atractivos, novedosos y promuevan el desarrollo intelectual de los estudiantes con el único propósito de hacerlos mejores seres humanos. “Lo pedagógico en la educación nace en el sentido de la preocupación por el otro” por querer facilitar que otros (alumnos) aprendan; por desarrollar las capacidades al máximo y por crear el deseo de seguir siempre aprendiendo de lo que se lee, de lo que se vive, de lo que nos rodea y de compartir e interactuar alrededor de diversas temáticas. Los autores señalados en el párrafo anterior, señalan: “Llamamos Pedagógica a toda mediación, capaz de promover y acompañar el aprendizaje de nuestros interlocutores, es decir, de promover en los educandos la tarea de construirse y apropiarse del mundo y de sí mismos”; reflexión profunda que da cabida a la conciencia de hacer planeaciones innovadoras, promotoras de la resolución de problemáticas interdisciplinarias, creativas, que guíen a los alumnos en el descubrimiento de lo que cada asignatura los proveerá para tener un desarrollo integral, de sus capacidades intelectuales, de la toma de decisiones que finalmente les permita ser productivos en un futuro inmediato
Emilia Ferreiro (1999) comentó en el 4º. Congreso Colombiano y 5º. Latinoamericano de Lectura: “Los nuevos medios son inútiles si no insertamos en ellos nuevas ideas”, “es decir, la forma como conoce el docente, sus pensamientos, sus creencias en torno al saber específico y pedagógico, es reflejada mediante la tecnología que él escoja para proponer el objeto de estudio ante la clase”.
 Cysneiros, concluye que “la tecnología no es neutra, en el sentido de que su uso proporciona nuevos conocimientos del objeto, transformando, por la mediación, la experiencia intelectual y afectiva del ser humano, individualmente y en colectividad; posibilitando interferir, manipular, actuar mental o físicamente sobre nuevas formas, por el acceso a aspectos hasta entonces desconocidos del objeto. Lo cual lleva a insistir en que algo definitivo es que “el docente se comprometa a cambiar la manera de mediar el conocimiento y, por supuesto, cambie el modo de entregarlo a los estudiantes”, afirmaciones que nos llevan a insistir en que la actuación del maestro debe ética ante la búsqueda de nuevas y variadas formas de enseñar, de trabajar en el aula y fomentar el intercambio de conocimientos en el mundo de la computación para hacer cibernautas responsables con actitud de intercambiar y realizar nuevas investigaciones con fines de aprendizaje y desarrollo de múltiples habilidades dando como resultado una movilización positiva de la función social.

Por todo lo anterior, nos queda claro que como docentes debemos procurar actualizarnos permanentemente porque nuestro modelo no caduca, ni se desprecia y el sabernos comunicar con nuestros alumnos nos facilitan las cosas.